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A diferencia del glaucoma de ángulo abierto, donde la presión intraocular aumenta lentamente, en el Glaucoma agudo de ángulo cerrado, aumenta repentinamente. Este aumento repentino de la presión puede ocurrir en cuestión de horas y llegar a ser muy doloroso.

Síntomas y Signos

Si la presión sube lo suficiente tenga encuenta estos signos de alerta

  • Dolor muy que puede llegar a ser tan intenso que puede causar náuseas y vómitos.
  • El ojo se pone rojo
  • se hincha la córnea
  • el paciente puede ver halos alrededor de luces y visión borrosa.

Un ataque agudo es una emergencia. Si se retrasa el tratamiento, la visión puede ser destruida para siempre.

La cicatrización de la malla trabecular puede ocurrir y dar lugar a un glaucoma crónico, que es mucho más difícil de controlar y puede desarrollar cataratas en algunos casos. El daño al nervio óptico puede ocurrir tan rápidamente que causara una visión muy deteriorada.

Que sucede en el ojo

Muchos de estos ataques repentinos se producen en cuartos oscuros, tales como salas de cine. Si recuerdan, los ambientes oscuros causan la dilatación de la pupila, o aumentan en tamaño. Cuando esto sucede, existe el máximo contacto entre el cristalino del ojo y el iris. Esto reduce aún más el ángulo y puede desencadenar un ataque. Sin embargo, la pupila se dilata también cuando uno está excitado o ansioso. En consecuencia, muchos de los ataques agudos de glaucoma ocurren durante períodos de estrés.

Una variedad de medicamentos también pueden causar dilatación de la pupila y conducir a un ataque de glaucoma. Estos incluyen los antidepresivos, medicamentos para el resfrío, antihistamínicos y algunos medicamentos para tratar las náuseas.

Los ataques de glaucoma agudo no siempre son completos.

A veces un paciente puede tener una serie de ataques menores. Puede ser experimentado Un ligero desenfoque de la visión y halos (anillos de colores de arco iris alrededor de las luces), pero sin dolor o enrojecimiento. Estos ataques pueden terminar cuando el paciente entra en una habitación bien iluminada o se va a dormir - dos situaciones que, naturalmente hacen que la pupila se contraiga, lo que permite que el iris se aleje.

Tratamiento

Un ataque agudo puede ser detenido con una combinación de gotas que contraen la pupila, y medicamentos que ayudan a reducir la producción de líquido del ojo. Tan pronto como la presión intraocular se ha reducido a un nivel seguro, su oftalmólogo le hará una iridotomía láser. Una iridotomía láser es un procedimiento ambulatorio en el cual se utiliza un rayo láser para hacer un pequeño orificio en el iris. Esto permite que el líquido fluya libremente. Se utilizan gotas para anestesiar el ojo y evitar así que haya dolor. El procedimiento completo debe durar menos de treinta minutos. La cirugía con láser se puede realizar con fines profilácticos en el otro ojo como medida preventiva ya que es común que ambos ojos  sufran de ángulo reducido.

Los exámenes de rutina utilizando una técnica llamada gonioscopia pueden predecir sus posibilidades de sufrir un ataque agudo.

Los pacientes con ángulos estrechos pueden ser advertidos de los primeros síntomas, para que puedan buscar tratamiento inmediato. En algunos casos, el tratamiento con láser se recomienda como medida preventiva.

No todos los pacientes de ángulo cerrado que padece glaucoma experimentan un ataque agudo.

En cambio, algunos pueden desarrollar lo que se llama glaucoma crónico de ángulo cerrado. En este caso, el iris se cierra poco a poco a la fuga, sin causar síntomas manifiestos. Cuando esto ocurre, las cicatrices poco a poco se forman entre el iris y el desagüe y la PIO(presion intraocular) no se levantará hasta que haya una cantidad significativa de tejido cicatricial formado, suficiente para cubrir el área de drenaje. Si el paciente es tratado con medicamentos, como la pilocarpina, se puede prevenir  un ataque agudo pero la forma crónica de la enfermedad se puede desarrollar todavía.

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